domingo, 29 de enero de 2012

Puede que antes no supiera lo que es querer a una persona que ya no existe. Saber que el cuerpo material continúa su andanza, pero que aquello que tu amabas realmente desapareció. A veces creo que sería más fácil si todo tú hubieses muerto, porque es condenadamente complicado añorar a medias. Del ser al que conocí apenas queda nada, sólo un puñado de músculos y tendones que ya no cumplen con su función. Puede que tu cuerpo perdure, pero ya no constituye la encarnación de todo aquello en lo que podía confiar. O puede que tú siempre hayas sido como ahora, y yo sencillamente me negara a verlo. Puede que tú no hayas cambiado en absoluto y que sea yo la que viró hasta marearse y dar lugar a algo que en nada se parece al original.
En ocasiones mi mente me traiciona, porque ocurre algo en mi vida que en otras circunstancias hubiera corrido a contarte, pero ahora cada vez que me asalta ese impulso aparece acompañado de decepción. Ya no hay nadie con quien compartirlo. A nadie le importará que haya presenciado mi primera autopsia, ni que aquel ejercicio de estilo que tanto me costó escribir por fin esté acabado y esperando en un cajón a ser publicado. Jamás podré ayudar a nadie a diseccionar cada palabra de aquella conversación relevante, ni esperará que encuentre soluciones a los problemas de su vida diaria. Nada de eso ocurrirá, porque en realidad ya no existes. Ahora siempre es noviembre y los árboles nunca retoñarán, por mucho que el calendario anuncie la primavera. El aroma de las hojas caídas será perpetuo en mi corazón, porque ambos os quedasteis atrapados en ese pasado inmutable. Jamás sabré si tu sobrina prefiere el helado de galletas o el de menta, o si su primer novio será un kinki como su padre o por el contrario tendrá el alma bonachona de su tío y la hará feliz. El caso es que nada podrá cambiar los errores que ambos cometimos. De ningún modo podré olvidar quien eras y lo que viví contigo, pero eso también significa que nunca amaré a quien eres ahora. Seré, por toda la eternidad, positivamente incapaz de volver a confiar en ti, por muy duras que resulten las consecuencias de esta condición.

1 comentario:

  1. si supieras cuantas veces he pensado en ti,cuantas veces pense en llamarte ,pero no lo hice
    Lo que en un principio fue enfado ahora es solo vacio,ya ni recuerdo porque me enfade tanto, parecen tan tontos los motivos para lo que causaron.y sin embargo se que no hay vuelta atras tu lo has dicho "Seré, por toda la eternidad, positivamente incapaz de volver a confiar en ti" y se que lo seras por eso ,lo siento
    siento haberte perdido, siento no haberme dado cuenta antes de lo que eso me importaba y siento siento no haber tenido el valor de decirtelo hasta ahora.
    siento todo el daño que te hice y aunque se que esta disculpa no servira de nada espero que ayude a cerrar el vacío que dejaste, porque lo que mas siento es que nunca volverás a ser mi amiga

    ResponderEliminar