Puede que yo, en mi ignorancia total y única, vea ciertas cosas con demasiada claridad. Puede que, dentro de la infinita gama de grises que me rodean, haya cosas que sean blancas o negras, independientemente de la tonalidad de los variados elementos que la rodeen. Puede, y sólo puede, que lo que está bien esté bien y lo que está mal esté mal. Puede que haya una tendencia realmente absurda que empuje a la humanidad a ser hipócrita y actuar en contra de sus propias ideas de forma sistemática. Puede que no sea tan extremadamente complicado hacer lo que debes dentro de un margen X de actuación. O puede que yo sea tonta y me equivoque. Sinceramente, no lo sé, pero no me parece tan complicado. Si sabes que hay algo que tienes que hacer, lo haces y punto. ¿Que tienes que olvidarte de un/una exnovio/a? pues le echas valor y lo haces en lugar de revolcarte en tu autocompasión y creer como un/una imbécil que podeis volver juntos. Da igual la cantidad de lágrimas que tengas que derramar. No me importa, y lo digo muy enserio, las veces que te cortes con el cartón intentando guardar sus regalos en una caja para meterla en el fondo del armario hasta que lleguen tiempos mejores. Te curas los cortes con povidona yodada y te pones unos guantes sobre la tirita para evitar herirte de nuevo, pero le olvidas. ¿Necesitas encontrar una forma alternativa de subvencionarte el carnet de conducir? Agarra un periódico y mira las ofertas de trabajo. Apúntate a una agencia de trabajo temporal, sé que los empleos que ofrecen son una mierda, pero no vas a vivir de ello toda tu vida, es cuestión de conseguir el dinero y utilizarlo para lo que necesitas. ¿Quieres perder 15 kilos para evitar que tus arterias se colapsen dentro de 2 meses? Ve al endocrino para que te haga una dieta a tu medida (por Dios o por quien quieras que te lo pida, no uses dietas estúpidas de las revistas o de esas que tu tía la del pueblo te recomienda, que la cosa es que sobrevivas no que acabes en una caja de pino antes de tiempo). Apúntate a aerobic, baile, natación, jiujitsu, zumba o cualquiera de esos deportes nuevos en los que parece que te dan espasmos. ¿Te molesta la música de los indeseables en el autobús que se niegan a usar auriculares? Pues no te quedes sentadito en tu asiento apretando los puños alma de cántaro. Levántate y, con mucha eduación, pídeles que quiten la música o exígele al conductor que haga cumplir el reglamento de viajeros (aunque te aconsejo más lo primero, es menos peligroso).
Puede que sea cabezota, puede que lo vea todo muy fácil, incluso puede que mis problemas sean más sencillos que los tuyos; pero a menos que padezcas una enfermedad terminal (en cuyo caso lo siento muchísimo por ti, de verdad) no veo el motivo por el que no solucionas ese rosario de problemas minúsculos que parecen atormentarte.
domingo, 25 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
Últimamente observo cierta tendencia a creer fervientemente en la superioridad de unos pocos sobre otros muchos. Veo y oigo afirmaciones que me ponen los pelos de punta, lo que una tiene que escuchar por tener orejas. Puede que todos hayamos pasado una fase sensiblemente infantiloide en la que creíamos haber elegido la mejor rama de estudio y despreciábamos las demás, pero parece ser que algunos individuos se quedaron atorados. Me avergüenza reconocer que pasé un par de años considerando estúpidos de todo punto a los que, al contrario que mi propia persona, habían escogido seguir un camino basado en las lenguas muertas, en el estudio de hechos pasados o previsiones económicas futuras. No sé exactamente con qué bucle mental separé unas ciencias aplicadas, enfocadas al mercado empresarial; de otras volcadas en el estudio de los seres vivos que han dado a poblar nuestro planeta; pero sí recuerdo cómo me burlaba aquellos que se decantaban por lo primero, olvidando esos momentos caducos en los que era yo el objeto de mofa y que deberían haberme sensibilizado al dolor ajeno. Por suerte superé esa maligna temporalidad, pero percibo a mi alrededor personas que no han podido o no han sabido dar ese paso, gente que se considera superior por acumular más títulos o recolectar cheques de cuatro cifras. Desgraciadamente he oído frases tan desafortunadas como: jamás podría enamorarme de alguien que no tuviera el mismo nivel de estudios que yo o superior; a veces me gustaría que en los perfiles de las redes sociales se incluyera el mapa genómico; o incluso lo primero que le pregunto a mis citas es su saldo bancario y si no alcanza el mío me voy sin siquiera despedirme.
¿Qué clase de ideas pasan por las cabezas de estos seres cuando sueltan tales barbaridades? ¿Realmente son así de arrogantes o esos desastres mentales tienen su origen sólo en una educación mal enfocada? ¿Nos encontraremos ante el resurgir de ciertas teorías de aquel paranoico psicópata alemán? ¿Es posible que dichos humanos mantengan realmente relaciones interpersonales sanas con aquestas premisas?
¿Qué clase de ideas pasan por las cabezas de estos seres cuando sueltan tales barbaridades? ¿Realmente son así de arrogantes o esos desastres mentales tienen su origen sólo en una educación mal enfocada? ¿Nos encontraremos ante el resurgir de ciertas teorías de aquel paranoico psicópata alemán? ¿Es posible que dichos humanos mantengan realmente relaciones interpersonales sanas con aquestas premisas?
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