domingo, 11 de diciembre de 2011

Últimamente observo cierta tendencia a creer fervientemente en la superioridad de unos pocos sobre otros muchos. Veo y oigo afirmaciones que me ponen los pelos de punta, lo que una tiene que escuchar por tener orejas. Puede que todos hayamos pasado una fase sensiblemente infantiloide en la que creíamos haber elegido la mejor rama de estudio y despreciábamos las demás, pero parece ser que algunos individuos se quedaron atorados. Me avergüenza reconocer que pasé un par de años considerando estúpidos de todo punto a los que, al contrario que mi propia persona, habían escogido seguir un camino basado en las lenguas muertas, en el estudio de hechos pasados o previsiones económicas futuras. No sé exactamente con qué bucle mental separé unas ciencias aplicadas, enfocadas al mercado empresarial; de otras volcadas en el estudio de los seres vivos que han dado a poblar nuestro planeta; pero sí recuerdo cómo me burlaba aquellos que se decantaban por lo primero, olvidando esos momentos caducos en los que era yo el objeto de mofa y que deberían haberme sensibilizado al dolor ajeno. Por suerte superé esa maligna temporalidad, pero percibo a mi alrededor personas que no han podido o no han sabido dar ese paso, gente que se considera superior por acumular más títulos o recolectar cheques de cuatro cifras. Desgraciadamente he oído frases tan desafortunadas como: jamás podría enamorarme de alguien que no tuviera el mismo nivel de estudios que yo o superior; a veces me gustaría que en los perfiles de las redes sociales se incluyera el mapa genómico; o incluso lo primero que le pregunto a mis citas es su saldo bancario y si no alcanza el mío me voy sin siquiera despedirme.
¿Qué clase de ideas pasan por las cabezas de estos seres cuando sueltan tales barbaridades? ¿Realmente son así de arrogantes o esos desastres mentales tienen su origen sólo en una educación mal enfocada? ¿Nos encontraremos ante el resurgir de ciertas teorías de aquel paranoico psicópata alemán? ¿Es posible que dichos humanos mantengan realmente relaciones interpersonales sanas con aquestas premisas?

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